Y a veces, muchos años después, regresa a nosotros en el momento más inesperado, vestido de blanco, con lágrimas en los ojos y una mano extendida que nos invita a ocupar el lugar que nunca debimos haber abandonado.
FIN.
Y a veces, muchos años después, regresa a nosotros en el momento más inesperado, vestido de blanco, con lágrimas en los ojos y una mano extendida que nos invita a ocupar el lugar que nunca debimos haber abandonado.
FIN.