PARTE 2
Esa noche no dormí.
No por el dolor.
No por la traición.
Sino porque tenía trabajo que hacer.
A las 2:17 de la madrugada, Javier me envió el primer paquete de archivos.
Transcripciones completas.
Análisis de voz.
Geolocalización de los dispositivos.
Registros bancarios de Rodrigo Salas.
Porque cuando Javier investigó al “mejor amigo” de Diego, descubrió algo interesante:
Rodrigo tenía deudas.
Muchas deudas.
Casi ochocientos mil pesos en apuestas ilegales.
Y hacía tres semanas, Patricia Villaseñor le había transferido exactamente la cantidad suficiente para saldarlas.
No era un amigo.
Era un empleado.
Un asesino pagado con deudas.
Seguí leyendo.
A las 3:45, Javier me mandó otra cosa.
Los registros médicos de Diego.
Porque cuando revisé por qué Diego estaba tan obsesionado con casarse antes del otoño, encontré la respuesta.
Diego tenía una enfermedad degenerativa.
Esclerosis lateral amiotrófica.
En etapa inicial.
Diagnóstico hacía cuatro meses.
No quería mi dinero para vivir bien.
Lo quería para pagar tratamientos experimentales en Suiza.
Y cuando esos tratamientos fallaran…
Cuando su cuerpo empezara a traicionarlo…
Yo ya estaría muerta.
Y él sería un viudo rico.
Con acceso a los mejores médicos del mundo.
Cerré la laptop.
Miré el vestido blanco colgado en el armario.
Y sonreí.
Porque ellos tenían un plan.
Pero yo tenía algo mejor.
Tenía la ley.
PARTE 3
A las 6:00 de la mañana, mi teléfono sonó.
Era Patricia.
—Camila, cariño, ¿ya estás despierta? Hoy es el gran día.
—Sí, Patricia. Ya estoy despierta.
—Perfecto. Recuerda que a las 9:00 llega la maquilladora. Y no olvides firmar el prenupcial antes de la ceremonia. Tu abogado ya lo tiene listo.
—Lo tendré listo.
—Qué buena chica.
Colgué.
Y llamé a mi abogado.
—Ricardo, necesito que estés en el juzgado a las 8:00.
—¿Pasó algo?
—Voy a presentar una denuncia penal. Por conspiración para cometer homicidio.
Hubo un silencio largo.
—¿Contra quién?
—Contra mi prometido. Mi futura suegra. Y el organizador de la boda.
—Camila… ¿tienes pruebas?
—Tengo audio. Tengo video. Tengo registros bancarios. Tengo testigos. Y tengo un plan.
—¿Qué tipo de plan?