Era un mensaje de Julián.
“Amor, mañana trabajaré hasta tarde. Marcos puede recoger otra vez a Camila para que tengas la tarde libre.”
Miré a la agente.
Después escribí:
“Perfecto. A ella le encanta salir con su tío.”
Robles entendió.
“Mañana intentarán hacerlo otra vez.”
Negué lentamente.
“No.”
Guardé el teléfono.
“Mañana van a creer que lo están haciendo otra vez.”
Parte 3
A las 3 de la tarde del día siguiente, Camila estaba protegida en un lugar seguro.
Marcos no lo sabía.
Julián tampoco.
Cuando mi cuñado llegó a la escuela, una empleada le informó que yo había recogido a Camila temprano porque tenía una cita médica.
Marcos salió furioso y llamó inmediatamente a Julián.
La Fiscalía escuchaba la conversación con autorización judicial.
“Tu esposa se llevó a la niña.”