Había querido ocuparla, registrar mis documentos y encontrar la escritura antes de que yo descubriera su existencia.
Pero todavía quedaba una pregunta.
—¿Por qué Emily participó?
Daniel cerró lentamente la carpeta.
—Porque alguien le prometió que, si conseguían la escritura, recibiría una parte del dinero.
Aquella misma tarde pedí a Emily y a David que vinieran a verme.
También invité a Michael.
No quería más conversaciones a escondidas ni explicaciones a medias.
Cuando entraron, Emily tenía los ojos hinchados.
David evitó mirarme.
Coloqué la fotografía de sus mensajes sobre la mesa.
—Quiero escuchar la verdad. Toda la verdad.
Emily miró a David.
Él permaneció callado.
—David, ¿sabías que Linda planeaba ocupar mi casa?
Finalmente, respondió:
—Sí.
Sentí como si el suelo desapareciera bajo mis pies.