PARTE”2

«Asegúrate de que no encuentre las cenizas. Si descubre a quién pertenecen realmente, todo nuestro plan se vendrá abajo».

 

Miré la urna que todavía estaba guardada en mi despacho.

 

De pronto comprendí que quizá aquellas cenizas no contenían los restos del hermano de Linda.

Y que alguien había preparado una mentira mucho más grande para ocultar un secreto que llevaba décadas enterrado.

 

CAPÍTULO 5: LA VERDAD QUE NINGUNO PUDO ENTERRAR

Me quedé mirando la fotografía que Emily me había enviado.

 

El mensaje de David era imposible de ignorar.

 

«Cuando mi suegra vuelva, todo estará resuelto. Ella no tendrá otra opción que marcharse».

 

Durante unos minutos no pude moverme.

 

Mi yerno sabía que estaban planeando algo. Pero ¿hasta dónde llegaba su participación? ¿Y qué tenían que ver aquellas cenizas con todo aquello?

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