La verdad que Lucas nunca imaginó que descubriría
La fotografía mostraba a Lucas.
Pero no estaba solo con Melanie.
Estaba sentado en una mesa de restaurante, con una mujer mayor frente a él. La mujer llevaba un abrigo beige y tenía el pelo gris recogido en un moño. Reconocí su rostro inmediatamente.
Era Patricia, la madre de Lucas.
Lo extraño no era verla allí.
Lo extraño era el documento que Patricia sostenía entre las manos.
Amplié la fotografía con los dedos.
Era una copia de nuestro certificado de matrimonio.
Debajo había otro documento.
Una autorización bancaria.
Y una firma.
Mi firma.
O, mejor dicho, una firma que alguien había intentado imitar.
El teléfono volvió a vibrar.
—¿Quién eres? —escribí.
La respuesta llegó casi inmediatamente.
—Me llamo Daniel. Soy el hermano de Melanie. Hay algo que necesitas saber antes de que hagas cualquier movimiento con ese dinero.