Veronika se inclinó para decirle algo al oído.
Entonces él levantó la mirada.
Me vio.
Primero frunció el ceño, sorprendido por mi presencia.
Después observó el brazo de Richard entrelazado con el mío.
Y su rostro perdió todo el color.
Dominik se levantó lentamente.
En aquel instante, el presentador tomó el micrófono.
—Damas y caballeros, antes de comenzar nuestra ceremonia, tenemos el honor de recibir a una invitada muy especial.
Richard apretó suavemente mi mano.
—La señorita Evgenia Hrytsenko, presidenta del consejo de la Fundación Olena Hrytsenko y heredera de la familia fundadora del Grupo Hrytsenko.
Un murmullo recorrió el salón.
Vi a Dominik llevarse una mano al borde de la mesa.
Veronika dejó de sonreír.
El presentador continuó:
—Esta noche reconocemos su contribución al programa de reconstrucción de hospitales infantiles y su reciente decisión de asumir públicamente la presidencia del patrimonio familiar.