“Necesito hablar contigo. Vanessa ha hecho algo terrible. Creo que estamos en peligro”.
Grace lo leyó sin responder.
Un minuto después llegó otro.
“Por favor. No confíes en nadie hasta que te explique lo que descubrí”.
Declan observó su expresión.
—¿Ethan?
Ella asintió.
—Dice que Vanessa está involucrada en algo.
Declan guardó silencio.
Entonces su propio teléfono sonó.
Era su jefe de seguridad.
—Señor Pierce, necesitamos hablar urgentemente.
—Adelante.
—Identificamos a la persona que solicitó los expedientes médicos de la señora Calloway.
Grace levantó la cabeza.
—¿Quién fue?
Declan activó el altavoz.
—Dígalo.
La voz del jefe de seguridad sonó tensa.
—Vanessa Reed.
Grace sintió que el corazón se le detenía.
—¿Por qué querría Vanessa mis resultados médicos?
Hubo un silencio.
—Porque, según los documentos que hemos encontrado, está intentando utilizar una supuesta prueba de paternidad para cuestionar los derechos de su hijo sobre determinados bienes familiares.