No estaba claro cuánto tiempo había permanecido allí.
Lo que sí se sabía era que Néro no se había separado del niño.
Había permanecido junto a él durante horas.
Quizá más.
Había soportado el frío, el hambre y la sed.
Y había mordido a Claire cuando creyó que alguien podía poner en peligro al pequeño.
La policía localizó finalmente a Élodie.
Estaba en casa de una conocida, en un estado de agotamiento extremo.
Cuando supo que Lucas había sido encontrado, se echó a llorar.
No intentó negar lo ocurrido.
Solo repetía:
—¿Está vivo? Por favor, decidme que está vivo.
Le confirmamos que el bebé estaba hospitalizado y recibía atención médica.
Después preguntó por el perro.
—¿Y Néro?
Nadie respondió inmediatamente.
—¿Mi perro está bien?
Le dije que estaba vivo y que se encontraba bajo supervisión veterinaria.