Porque aquel día aprendí algo que doce años de servicio no me habían enseñado.
No siempre el animal que muestra los dientes es el peligro. A veces, es el único que está intentando proteger a alguien que no puede defenderse.
Y todavía conservo una fotografía de Néro y Lucas.
La tengo en mi escritorio.
Debajo escribí una frase:
«A veces, el héroe no sabe que lo es. Simplemente se queda, incluso cuando todos los demás se han marchado».