A LOS 80 AÑOS, MI VIENTRE CRECIÓ TANTO QUE MIS HIJOS TEMIERON LO PEOR. LOS MÉDICOS ENCONTRARON UNA MASA ENORME, PERO EL VERDADERO SECRETO ESTABA EN UN EXPEDIENTE DE MI ESPOSO FALLECIDO QUE DECÍA: «PROYECTO ELENA».
Tenía ochenta años cuando mi vientre comenzó a crecer de una manera que ni siquiera yo podía explicar.
Al principio pensé que era la edad.
Después dejé de poder abrocharme los pantalones.
Más tarde tuve que abandonar casi toda mi ropa y comenzar a usar vestidos amplios.
Cuando finalmente fui al hospital, los médicos encontraron una masa tan grande que ocupaba buena parte de mi abdomen.
Pero aquello no fue lo que más me asustó.
Lo verdaderamente desconcertante ocurrió cuando una doctora abrió un expediente antiguo, miró mi nombre y me hizo una pregunta que parecía no tener relación con mi enfermedad.
—Señora Elena, ¿alguna vez participó en un programa de investigación médica?