Ella asintió.
—¿Me vas a ayudar?
La pregunta me dolió.
Porque seguía queriéndola.
Pero también recordaba la bodega.
—Te ayudaré a buscar asesoría y a entender tus opciones. Pero no voy a volver a poner mi vida en manos de Héctor. Y no voy a retirar las medidas legales para recuperar mi casa.
Leticia bajó la mirada.
Después asintió lentamente.
—Lo entiendo.
No sabía si realmente lo entendía.
Pero aquella fue la primera conversación en meses en la que mi madre no me pidió que sacrificara algo para que ella pudiera conservar su matrimonio.
Y eso, por pequeño que pareciera, fue un comienzo.
7. La reunión en la que Héctor perdió el control
Mariana organizó una reunión formal para intentar resolver la situación sin prolongar innecesariamente el conflicto.
Asistimos en su despacho.
Héctor llegó con un abogado.