Pero cuando me volví hacia la puerta de cuidados intensivos, vi a Claire observándome a través del cristal.
Estaba despierta.
Y en sus ojos había algo que nunca había visto antes.
No era miedo.
Era culpa.
Pero cuando me volví hacia la puerta de cuidados intensivos, vi a Claire observándome a través del cristal.
Estaba despierta.
Y en sus ojos había algo que nunca había visto antes.
No era miedo.
Era culpa.