—¿Por qué?
La doctora me miró directamente.
—Porque alguien había dado instrucciones para que esa noche ella no saliera viva.
Sentí que la sangre se me helaba.
—¿Quién?
Rachel guardó silencio.
—Claire no recuerda el nombre. Pero asegura que Marcus intentó protegerla.
Cerré los ojos.
El botón.
Los moretones.
La discusión.
Todo había parecido demostrar que Marcus era culpable.
Pero quizá había perdido el botón mientras intentaba defender a mi esposa.
Y ahora estaba desaparecido.
Entonces Rachel añadió:
—Vincent, hay algo más.
La observé.
—¿Qué?
—Claire recuerda haber visto a una mujer después de que Marcus se marchara.
Sentí que el corazón se me detenía.
—¿Vanessa?
Rachel asintió lentamente.
—Eso cree.
Me llevé una mano al rostro.
Mi amante.
La mujer que había anunciado la muerte de Claire con una sonrisa.
La misma que ahora había desaparecido.