La verdad que nadie quería escuchar
Alejandro se quedó tan inmóvil que por un instante pensé que iba a desmayarse.
—Mi padre murió hace ocho años —dijo.
Lucía empezó a temblar.
—Yo no sabía quién era. Solo recuerdo que llevaba un abrigo oscuro y que tenía un anillo grande en la mano derecha.
Miró la fotografía otra vez.
—Me dijo que mi familia estaba en peligro.
Me acerqué para sostenerla.
—¿Qué más recuerdas?
Lucía cerró los ojos.
—Había discutido con un hombre. Oí gritos. Después alguien me empujó. Caí y me golpeé la cabeza.
Su respiración se volvió irregular.
—Cuando desperté, estaba en una habitación blanca. Me dolía todo. Pregunté por mi madre y por ti, pero me dijeron que no tenía familia.
Se me llenaron los ojos de lágrimas.
—¿Quién te dijo eso?