Era un hombre poderoso, conocido por sus conexiones y por su capacidad para resolver problemas sin dejar demasiadas preguntas.
También había estado relacionado con una empresa que participó en la construcción del edificio donde Lucía fue encontrada.
—Mi padre lo conocía bien —dijo Alejandro—. Pero rompieron relaciones poco después de aquel accidente.
—¿Por qué?
—Nunca me lo explicó.
Lo miré con incredulidad.
—¿Y esperas que crea que todo esto es una coincidencia?
—No. Precisamente por eso quiero que investiguemos.
—¿Qué ocurrió con Roberto?
Alejandro abrió un cajón y sacó una carpeta.
Dentro había documentos amarillentos, recortes de periódico y fotografías de antiguas obras.
—Murió hace seis años.
Me dejé caer en el sofá.
El principal sospechoso de lo que le había ocurrido a mi hermana estaba muerto.
Pero entonces vi una fotografía.
En ella aparecían varios hombres frente a una construcción recién terminada.