No había mencionado su rostro.
Josephine tampoco había podido reunir el valor para enviarle un retrato.
Cuando llegó a Orofino, Jeremiah la recibió en una habitación alquilada. Ella se quitó el velo para que pudieran conocerse.
Él retrocedió como si hubiera visto una aparición.
Después salió corriendo a buscar a Thaddeus Cooper.
Y el resto había ocurrido delante de todo el pueblo.
—Mi padre recibió dinero por organizar aquel matrimonio —confesó Josephine—. Creo que solo quería deshacerse de mí. Cuando Jeremiah me rechazó, nadie quiso escucharme. Todos se reían.
Cyrus permaneció callado hasta que ella terminó.
Luego hizo una pregunta.
—¿Qué quiere hacer ahora?
Josephine levantó la mirada.
—¿Cómo dice?
—No le estoy preguntando qué quiere su padre ni qué esperaba Jeremiah. Le pregunto qué quiere usted.
Ella abrió los labios, pero no consiguió responder.
Nadie le había hecho aquella pregunta en años.