Ocurrió aquella noche, sobre el pavimento de Monterrey, cuando una niña asustada me abrazó y confió en que yo podría llevarla a un lugar seguro.
Aquella noche creí que estaba sacrificando mi futuro para salvar a una desconocida.
Diez años después descubrí que había salvado a alguien que terminaría formando parte de mi propia familia.
Y si pudiera regresar al pasado, sabiendo todo lo que perdería, volvería a detener mi automóvil.
Volvería a correr hacia aquella camioneta.
Volvería a sacar a esa niña.
Porque hay decisiones que nos cuestan nuestros sueños…
Pero que terminan regalándonos una vida mucho más hermosa de la que jamás imaginamos.
FIN.