EL SECRETO DE MI ESPOSO: DOCE AÑOS DE MENTIRAS

Los auditores independientes encontraron pagos que no coincidían con los contratos de varias empresas.

Algunas facturas describían servicios que nunca se habían prestado.

Otras correspondían a compañías que no tenían empleados ni instalaciones.

Los documentos que había conservado mi padre ayudaron a reconstruir parte de esas operaciones.

Rodrigo negó cualquier irregularidad y acusó a Esteban de utilizar la investigación para favorecer a su hijo.

Sin embargo, cuando los auditores solicitaron los registros originales, aparecieron inconsistencias que requerían una explicación.

Las autoridades recibieron la documentación pertinente y comenzaron a revisar los posibles delitos financieros.

No hubo una detención inmediata ni una confesión espectacular.

Hubo meses de declaraciones, peritajes y documentos que debían comprobarse.

Pero Rodrigo perdió temporalmente algunas de sus facultades administrativas mientras se revisaban las cuentas.

Una tarde, Patricia me llamó.

—Daniela, necesitamos informarte de algo.

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