—No vine a entenderte.
La sonrisa de Leticia desapareció.
—Vine a decirte cuáles son los límites a partir de hoy.
Ella me señaló.
—Esto es por ella.
Mauricio negó lentamente.
—No. Esto es por mí.
Luego sacó una última hoja.
—Y por mi hijo.
Leticia miró el documento.
—¿Qué es eso?
—El resultado de la prueba de ADN.
Yo había aceptado hacerla.
No porque Leticia tuviera derecho a exigirla.
Sino porque quería cerrar para siempre la mentira que ella había construido.
Mauricio dejó el resultado frente a su madre.
Probabilidad de paternidad: superior al 99.9%.
Leticia se quedó mirando el papel.
Esperé satisfacción.
No la sentí.
Sólo tristeza.
Porque comprendí algo.
Nunca debimos necesitar aquella hoja.
Mauricio era el padre porque nosotros lo sabíamos.
El documento únicamente demostraba hasta dónde habíamos tenido que llegar por culpa de una mentira.
—Daniela —dijo Leticia—, yo…