LA BODEGA 108: EL SECRETO QUE DESTRUYÓ A LA FAMILIA MENDOZA

También se acreditó que se habían ocultado datos relevantes que podrían haber cambiado la valoración de las pruebas.

Finalmente, el tribunal resolvió dejar sin efecto la condena y ordenó las actuaciones correspondientes para restablecer mi situación jurídica.

Cuando Ramírez me lo comunicó, no reaccioné.

Lo miré esperando que añadiera alguna condición, alguna excepción o una advertencia.

—¿Qué significa exactamente? —pregunté.

—Que tu condena ha quedado anulada. La resolución reconoce que las pruebas que sustentaron tu responsabilidad no eran fiables y que el proceso debe corregirse conforme a lo que se ha acreditado.

Me llevé las manos a la cara.

Había imaginado ese momento cientos de veces.

Pensaba que gritaría, que lloraría de felicidad o que saldría corriendo a contarle a todo el mundo que era inocente.

Pero no hice nada de eso.

Solo lloré.

Lloré por las noches en que había escuchado a otros internos llorar en sus celdas.

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