Cinco médicos iban a dar de alta a una niña que seguía llorando cuando vi que señalaba un punto del pie que nadie había examinado. Mientras ellos cerraban el caso, ella ni siquiera podía apoyarlo. “Mañana estarás delante de dirección, y tendrás suerte si sigues llevando ese uniforme.” Sujeté la barandilla, frené el alta y pedí otra prueba; horas después, un registro de medicación reveló algo mucho peor. –

Se equivocaban.

Alba simplemente había visto antes que ellos algo mucho más sencillo.

A veces una familia no empieza cuando 2 personas se enamoran.

A veces empieza en una habitación de hospital, cuando 5 personas dicen que ya no hay nada más que mirar y alguien desconocido se arrodilla junto a una niña, escucha dónde le duele y decide creerla.

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