Y cuando volvió a preguntarle por lo ocurrido alrededor de la mesa, ella comenzó a recordar detalles que hasta entonces había dejado fuera.
No todos habían hecho lo mismo.
Algunos habían hablado.
Otros habían obedecido.
Uno había tomado el teléfono.
Otro había bloqueado una salida.
Y alguien había recibido las llaves.
La diferencia importaba.