EL HOMBRE MÁS RICO DEL PUEBLO SE CASÓ CON SU EMPLEADA… Y EN SU NOCHE DE BODAS DESCUBRIÓ ALGO QUE LE CONGELÓ LA SANGRE.

PARTE 2

Alejandro no dijo una palabra.

Se quedó mirando el hombro de Araceli.

Allí, justo debajo de la clavícula, había una pequeña marca en forma de media luna.

Una cicatriz antigua.

Pero no fue la cicatriz lo que lo dejó sin aliento.

Fue el tatuaje que aparecía debajo.

Tres pequeñas letras:

R. M. L.

Alejandro retrocedió lentamente.

—¿Qué significa eso?

Araceli cerró la blusa de inmediato.

—Nada.

—Araceli, mírame.

Ella comenzó a llorar.

—Le dije que no preguntara.

—¿Quiénes son Rachid, Moncho y Lupita?

Araceli permaneció en silencio.

Alejandro sintió que una terrible sospecha empezaba a formarse.

Durante meses había escuchado que ella tenía tres hijos.

Pero nunca había visto una fotografía.

Nunca había conocido a esos supuestos niños.

Nunca había escuchado sus voces.

Y ahora entendía por qué.

—No son tus hijos —dijo finalmente.

Araceli cerró los ojos.

—No.

Alejandro sintió que el corazón le golpeaba el pecho.

—Entonces dime la verdad.

Araceli respiró profundamente.