Me escondí en la cajuela del coche para atrapar a mi esposo siendo infiel, pero lo que encontré en esa casa verde me destruyó la vida

Al principio, pensó que irían hacia la escuela en la colonia Del Valle. Podía adivinar las calles por el ritmo de los topes y los semáforos. Pero a los 10 minutos, el coche no giró donde debía. El trayecto siguió por Viaducto, luego una incorporación larga hacia el sur, entrando en calles más viejas, más calladas, donde las casas tenían paredes altas y árboles que tapaban la luz. El calor dentro de la cajuela empezó a sofocarla. Verónica se llevó la mano a la boca para no gritar cuando el coche finalmente se detuvo.