Me escondí en la cajuela del coche para atrapar a mi esposo siendo infiel, pero lo que encontré en esa casa verde me destruyó la vida

i lo hubiera visto empacando una maleta.

—¿Traes tu cuaderno, mi amor? —preguntó Daniel en voz baja.
—Sí, papá —respondió la pequeña de 8 años.
—¿Y la carpeta azul? Esa es la más importante.