El multimillonario fingió viajar a Canadá porque sospechaba que su ama de llaves hacía algo a sus hijas cuando él no estaba. Regresó en secreto y encendió las cámaras ocultas… Pero 45 minutos después, salió de la sala de seguridad pálido y caminó directamente hacia su prometida.

Sofía levantó un dedo.

—¿Aunque estés hablando con el presidente de tu empresa?

Sonreí entre lágrimas.

—Aunque esté hablando con todo el consejo.

Ella me abrazó.

Después miré a Marisol.

—Y contigo necesito hablar.

Su expresión cambió.

—¿Señor?

—Desde hoy ya no vas a trabajar como empleada doméstica.

Se quedó inmóvil.

—Entiendo.

Creyó que la estaba despidiendo.

—No entendiste.

Me levanté.

—Quiero que seas directora de operaciones de la residencia.

Abrió los ojos.

—¿Qué?

—Vas a supervisar al personal, horarios, proveedores, seguridad y todo lo relacionado con la casa.

—Señor Alejandro, yo no estudié administración.

—No me importa.

—Es una responsabilidad enorme.

—También fue enorme enfrentarte a Renata sabiendo que podía destruir tu trabajo.

Marisol guardó silencio.

—Tu sueldo será 4 veces mayor y tendrás prestaciones completas.

Sacudió la cabeza.

—No puedo aceptar algo así solo por lo que pasó hoy.

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