Días después localizaron restos humanos.
La prueba genética confirmó lo que todos temíamos.
Emiliano nunca había huido.
Tenía 14 años cuando lo mataron.
Conocí a su padre en las oficinas de la Fiscalía.
Cuando recibió la noticia se desplomó en una silla.
Durante 3 años había buscado a su hijo mientras la gente responsable cenaba en restaurantes caros, aparecía en fotografías de beneficencia y hablaba públicamente de valores familiares.
Yo había entrado en aquella investigación buscando justicia para una niña.
Terminé viendo a otro padre recuperar la verdad que le habían robado.
Después de aquello, el imperio Alcázar comenzó a desmoronarse.
Arturo fue detenido por su participación en la red de corrupción y encubrimiento.
Funcionarios municipales fueron investigados.
Varias cuentas bancarias quedaron congeladas.
Contratos fueron suspendidos.
Empleados que llevaban años callados comenzaron a declarar.