Sofía cerró los ojos y, por primera vez en varios días, consiguió descansar.
PARTE 6: EL DIBUJO DE LA SILLA ROJA
Una semana después, Diego recibió una llamada de la trabajadora social.
—Maestro Ramírez, Sofía pregunta por usted.
Diego se quedó sin palabras.
—¿Está bien?
—Está recibiendo atención. Está más tranquila, aunque todavía tiene momentos difíciles. Los especialistas consideran que una visita breve, si ella lo desea y se realiza siguiendo las medidas de protección, podría ayudarla.
Diego aceptó.
El encuentro se organizó en un espacio adecuado, con la presencia del personal responsable.
Cuando Sofía entró, llevaba una sudadera amarilla y su cabello estaba recogido en una coleta.
Se quedó unos segundos mirando a Diego.
Él no corrió hacia ella ni intentó abrazarla sin permiso.
Simplemente se agachó a su altura.
—Hola, Sofi.
La niña sonrió tímidamente.