PARTE 2 — LA NIÑA QUE CONQUISTÓ EL CORAZÓN DEL MILLONARIO

Domingo Moretti sacó lentamente una pequeña fotografía del bolsillo de su abrigo.

En ella aparecía una mujer sonriente, sentada en una silla de ruedas, rodeada de flores.

—Lily, ¿puedo contarte algo?

Asentí, abrazando al señor Oso.

—Mi mamá también utilizaba una silla de ruedas —dijo suavemente—. Y fue la persona más valiente que conocí.

Miré la fotografía.

—¿Era bonita?

Domingo sonrió con tristeza.

—Muchísimo. Pero lo más hermoso era su corazón.

—¿Dónde está ahora?

Sus ojos se humedecieron.

—En el cielo, princesa.

Bajé la mirada.

—Mi mamá también está allí.

Domingo permaneció en silencio.

Entonces me hizo una pregunta inesperada.

—Lily, si algún día encontraras una familia que te quisiera exactamente como eres, ¿qué sería lo primero que harías?

Pensé durante varios segundos.

—Les prepararía el desayuno.

Él parpadeó sorprendido.

—¿El desayuno?

—Sí. Porque las familias desayunan juntas, ¿verdad?

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *