El caso apareció en televisión.
Nuestros vecinos descubrieron que el ejecutivo respetable que saludaba cada mañana desde su camioneta había estado endeudado hasta el cuello y financiando su desesperación con algo imperdonable.
Julián intentó culpar a Marcos.
Marcos culpó a Vanessa.
Vanessa aseguró que Julián sabía perfectamente lo que hacía.
Ninguno consiguió borrar las grabaciones, los depósitos ni los informes médicos.
Las condenas acumuladas fueron enormes.
Julián recibió una sentencia que, en la práctica, significaba que pasaría el resto de su vida encerrado.
Marcos recibió décadas de prisión.
La organización de Vanessa fue desmantelada y sus principales responsables terminaron también tras las rejas.
Yo solo quería una cosa.
Que Camila volviera a ser una niña.
Vendí la casa donde cada habitación me recordaba que había aprendido a dudar de mí misma.