Mi madre levantó la barbilla
—En mi generación se respetaba la autoridad
La jueza no cambió de expresión
—El miedo no es respeto
Se concedieron medidas de protección
Mi madre y Mariana no podrían acercarse a Sofía, presentarse en su escuela ni contactarme directamente durante el periodo establecido por la resolución
El resto de las conductas quedó bajo investigación de las autoridades correspondientes
Al salir, Mariana corrió detrás de mí
—Gabi, espera
Me detuve
—Si esto sigue, nadie va a contratarme en otro preescolar
—Utilizaste datos de una niña para destruirla
—Tengo una hija que mantener
La miré
—Yo también
Mariana comenzó a llorar
—Camila va a pagar por esto
—No uses a tu hija para protegerte de tus decisiones
Se quedó callada
—Eso fue exactamente lo que hiciste con Sofía
Por un instante vi a la hermana con la que había compartido cuarto de niñas