Parte 2: EL MONTAÑÉS QUE COMPRÓ A LA MUJER QUE TODOS LLAMABAN MONSTRUO DESCUBRIÓ QUE LA ÚNICA CICATRIZ VERDADERA ESTABA EN EL CORAZÓN DE QUIENES LA RECHAZARON

Los hombres que meses atrás se habían burlado comenzaron a colocarse junto a Cyrus.

Uno tras otro.

El herrero.

El médico.

El pastor.

Incluso el alcalde.

Cooper comprendió que estaba solo.

Se marchó sin volver la vista atrás.

Josephine no pudo contener las lágrimas.

Por primera vez sintió que pertenecía a algún lugar.

Llegó el verano.

Una noche, mientras observaban las estrellas desde el porche, Cyrus rompió el silencio.

—Cuando te traje aquí pensé que solo estaba salvando una vida.

Josephine lo miró.

Él sonrió.

—Ahora sé que también estabas salvando la mía.

Sacó una pequeña caja de madera.

Dentro había un sencillo anillo de plata, trabajado por el herrero del pueblo.

—No puedo ofrecerte mansiones.

Ni vestidos elegantes.

Ni una vida fácil.

Solo esta cabaña.

Estas montañas.

Y un hombre que jamás volverá a permitir que nadie te haga sentir menos de lo que eres.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *