La historia de Walter y Max: El secreto que escondía aquel viejo soldado

Después descubrió que la asociación había cerrado temporalmente sus oficinas.

Fue entonces cuando comenzó a recibir mensajes de personas que también reclamaban ayudas prometidas.

Algunos aseguraban haber entregado documentos.

Otros hablaban de donaciones que nunca habían llegado a sus destinatarios.

Walter intentó recuperar su prótesis antigua.

No pudo.

—Me dijeron que la habían enviado a reparar. Después que se había perdido. Finalmente dejaron de responder.

—¿Y la prótesis que llevaba en el parque?

Walter miró su pierna.

—Era una pieza vieja que me consiguieron después. No estaba hecha para mí. Me lastimaba, pero no tenía dinero para otra.

Apreté los puños.

—¿Por qué no acudió a las autoridades?

Walter soltó una risa amarga.

—Lo hice. Dos veces. Me pidieron documentos, comprobantes y nombres. Algunos los tenía. Otros estaban en manos de Esteban. Después me dijeron que sin pruebas suficientes sería difícil avanzar.

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