Bebí un sorbo de agua del vaso de cristal cortado que descansaba a mi derecha.
—A partir de las doce del día de hoy, hora de Ginebra, la junta de acreedores que encabezo formalizará la toma de posesión del setenta y cinco por ciento del paquete accionario operativo de Grupo Innova.
Sebastián abrió la boca, pero no logró articular sonido alguno.
—Mantendrás el diez por ciento no votante de las acciones preferenciales —continué, dictando la sentencia con la frialdad de un juez inapelable—. Lo suficiente para que no termines en la indigencia y puedas pagar las pensiones alimenticias y las deudas personales que contrajiste a espaldas de la compañía.
—¿Y la presidencia del consejo? —preguntó doña Elena, con un hilo de angustia que delataba el terror al desprestigio social ante las familias de San Pedro.
—La presidencia del consejo será asumida por un comité técnico independiente designado por la Universidad Autónoma y el doctor Armenta —sentencié—. El nombre de los Garza queda revocado de la razón social a partir del próximo ejercicio fiscal.