Aquellas palabras fueron más dolorosas que cualquier otra cosa.
Grayson respiró profundamente.
—Pensé que, si no preguntaba, podría seguir adelante.
Sentí que el corazón se me rompía.
—Entonces no fue solamente culpa de tus padres.
Él bajó la cabeza.
—No.
Eleanor comenzó a llorar más fuerte.
Pero yo ya no tenía fuerzas para consolar a nadie.
Elise se acercó a la mesa.
Miró las fotografías.
—¿Ésa soy yo?
Eleanor asintió.
—Sí, cariño.
Mi hija tomó una imagen de cuatro bebés en incubadoras.
—Éramos muy pequeños.
Sonreí tristemente.
—Sí.
Aiden miró a Grayson.
—¿Tú sabías que nuestra mamá estaba embarazada?
Mi exesposo tragó saliva.
—Sí.
Caleb frunció el ceño.
—¿Y por qué te fuiste?
Grayson cerró los ojos.
—Porque fui egoísta.
Nora lo miró directamente.
—¿Y ahora quieres ser nuestro papá?
La pregunta lo dejó inmóvil.
—Quisiera conocerlos —respondió finalmente.