—Después, hijo. Ahora necesitamos que te vea un médico.
—No. —Ethan hizo un esfuerzo doloroso por sujetarle la muñeca—. Es el tío Vincent.
Los hombres que rodeaban a Roman intercambiaron miradas.
Roman se quedó inmóvil.
Vincent Duca era su hermano menor. Durante años había sido su socio más cercano y la persona a la que confiaba las decisiones que no quería tomar personalmente.
También era el hombre que había ayudado a criar a Ethan después de la muerte de su madre.
—¿Qué pasa con Vincent? —preguntó Roman, procurando mantener la voz tranquila.
Ethan tragó saliva.
—Me dijo que tú ibas a desaparecer. Que todos me mentían. Quería que firmara unos papeles.
—¿Qué papeles?
—No lo sé. Dijo que eran para protegerme si te pasaba algo.
Roman cerró los ojos durante un segundo.
La ambulancia apareció al final de la calle.