PARTE 2 — LA ÚLTIMAKA RAPALABRA

Sacó el teléfono otra vez.

Roman había pedido seis minutos.

Pero Ethan necesitaba una ambulancia.

Y ella no estaba dispuesta a jugarse la vida del muchacho para proteger los secretos de un hombre poderoso.

Marcó el número de emergencias.

—Necesito asistencia médica inmediata. Estoy detrás de la Trattoria de Bellamore, en Salem Street. Tengo a un adolescente con lesiones graves. Está consciente, pero apenas puede respirar con normalidad.

Dio su nombre, describió el estado del muchacho y siguió las instrucciones del operador. No intentó levantarlo ni moverle el cuello. Se quedó junto a él, protegiéndolo del viento tanto como podía, mientras vigilaba su respiración.

—Tu padre va a enfadarse conmigo —murmuró.

Ethan abrió ligeramente el ojo que no tenía hinchado.

Por primera vez, pareció a punto de sonreír.

—No… contigo, no.

—¿Ah, no? ¿Y cómo estás tan seguro?

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *