La señora Caldwell quiere que le informen cada vez que los niños llamen «mamá» a Lena.
Levanté la mirada.
—¿Mi madre te pidió que vigilaras a Lena?
Margaret bajó la cabeza.
—Sí.
Eleanor vivía en Connecticut. Desde la muerte de Claire, hablaba constantemente de las tradiciones familiares y de la importancia de proteger nuestra reputación.
Yo había pensado que era simplemente su manera de vivir el duelo.
—¿Por qué no me lo dijiste?
—Al principio pensé que quizá tenía razón. Después noté que los niños se ponían nerviosos tras algunas de sus visitas.
—¿Y guardaste silencio?
—Tenía miedo de tomar una decisión equivocada.
Seguí revisando los documentos.
Algunas observaciones hablaban de mí.
El señor Caldwell pasa muy poco tiempo en la habitación de los niños.
Los niños buscan a su padre cuando sale de casa.