Vanessa respiró profundamente.
—No puedo construir una familia sobre una mentira así.
Dejó la caja sobre la mesa.
Después se acercó a mí.
—Lo siento muchísimo.
Asentí.
—Espero que estés bien.
Ella miró a los niños por última vez y salió del salón.
Daniel no intentó detenerla.
Quizá comprendió que algunas puertas no se cerraban de golpe.
Simplemente dejaban de abrirse.
Capítulo 5: La verdad que Margaret había ocultado
Cuando los agentes terminaron de confirmar algunos datos preliminares, acordaron continuar el proceso por los canales correspondientes. No detuvieron a Daniel ni hicieron acusaciones públicas.
Su presencia, sin embargo, había cambiado el ambiente de la casa.
La celebración ya no parecía una fiesta.
Los invitados empezaron a retirarse discretamente hacia otras habitaciones. Algunos evitaron mirar a Daniel. Otros se acercaron a los niños para presentarse.
Thomas permaneció junto a la chimenea.