Mi exesposo me invitó a la cena de Navidad creyendo que era una mujer sin hijos: bajé de un helicóptero con los cuatro que abandonó hace

Dos hombres vestidos con trajes oscuros aparecieron en el umbral.

No llevaban armas a la vista ni hicieron ningún movimiento brusco. Uno de ellos mostró una identificación oficial.

—Buenas tardes. Buscamos al coronel Daniel Reynolds.

Daniel se puso rígido.

—¿Qué sucede?

El hombre de mayor edad se presentó como el agente especial Michael Harris. Su compañero, el agente Lewis, permaneció a su lado con una carpeta bajo el brazo.

Thomas Reynolds dio un paso adelante.

—Soy el general retirado Thomas Reynolds. ¿Puedo saber qué ocurre?

—General, no queremos interrumpir una reunión familiar. Necesitamos confirmar algunos datos relacionados con una revisión administrativa y con determinadas comunicaciones oficiales.

Daniel me miró inmediatamente.

—¿Qué has hecho?

Lo observé sin cambiar de expresión.

—Yo no he hecho nada esta tarde, Daniel. Estos agentes han venido por sus propios motivos.

Harris abrió la carpeta.

—Coronel Reynolds, necesitamos que confirme si recibió notificaciones oficiales relacionadas con su proceso de divorcio y con las solicitudes posteriores de contacto familiar.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *