PARTE 2 — LA MUJER EQUIVOCADA

Era una copia de un expediente médico antiguo.

Pertenecía a Paulina.

Había sido emitido dos años antes, cuando comenzó a tener problemas cardíacos.

Pero en la última página aparecía una anotación manuscrita.

«Revisar medicación administrada en domicilio. Posible discrepancia con tratamiento prescrito».

Paulina se quedó helada.

Recordó que Felipe siempre insistía en preparar personalmente sus pastillas.

Decía que lo hacía por amor.

Que quería cuidarla.

Ahora ya no estaba segura.

—¿Quién escribió esto? —preguntó.

Daniela negó.

—No lo sé.

En ese momento sonó el teléfono de Teresa.

La mujer miró la pantalla y palideció.

Paulina alcanzó a leer el nombre.

Doctor Ernesto Valdés.

Era el cardiólogo que la había atendido durante años.

Teresa rechazó la llamada.

Pero segundos después llegó un mensaje.

«Teresa, no podemos seguir ocultándolo. Paulina debe saber lo que ocurrió hace dos años».

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