Cartas.
Y un documento notarial fechado varios años atrás.
Lo leyó lentamente.
Su expresión cambió.
—Esto no puede ser…
Me acerqué.
—¿Qué ocurre?
Lorenzo levantó la mirada.
—Mi padre había preparado una modificación de su testamento antes del derrame cerebral.
Sentí un escalofrío.
—¿Y?
—Nunca se presentó oficialmente.
Revisó otra página.
—Aquí hay instrucciones para investigar ciertas transferencias y revisar quién estaba controlando sus bienes.
Lo miré preocupada.
—¿Crees que alguien intentó ocultarlo?
—No lo sé. Pero voy a averiguarlo.
Entonces encontró una fotografía.
Mostraba a Giovanni junto a un hombre joven.
Reconocí inmediatamente aquel rostro.
Sentí que las piernas me fallaban.
—No…
Lorenzo me miró.
—¿Lo conoces?
Me llevé una mano a la boca.
—Es Brody.
Mi antiguo novio.
El padre de mi hija.
Lorenzo observó la fotografía.
—¿Estás segura?
Asentí, temblando.
—Completamente.
En la imagen, Brody estrechaba la mano de Giovanni frente a una oficina.