Porque, al final, lo que Eleanor necesitaba no era que alguien cambiara su destino.
Necesitaba sentir que su vida había importado.
Y cuando finalmente cerró los ojos, pudo hacerlo sabiendo que alguien la había visto de verdad.
Porque, al final, lo que Eleanor necesitaba no era que alguien cambiara su destino.
Necesitaba sentir que su vida había importado.
Y cuando finalmente cerró los ojos, pudo hacerlo sabiendo que alguien la había visto de verdad.