Capítulo 2: El secreto oculto en mi bebida
El doctor Reeves permaneció en silencio durante varios segundos. Sus dedos sujetaban el informe con tanta fuerza que los nudillos se le habían puesto blancos.
—Señora Bennett, necesito que me escuche con atención —dijo finalmente—. Los resultados muestran la presencia de una sustancia que no debería estar en una bebida destinada al consumo habitual.
Sentí que el corazón me golpeaba el pecho.
—¿Qué significa eso? ¿Me está diciendo que mi esposo me ha estado envenenando?
El médico respiró profundamente antes de responder.
—No puedo determinar quién añadió esa sustancia ni con qué intención. Sin embargo, algunos de los hallazgos podrían explicar el cansancio, las dificultades de concentración y los problemas de memoria que usted ha descrito. Necesitamos realizar pruebas adicionales para identificarla con precisión y evaluar sus posibles efectos.
Me llevé una mano a la boca.