Solté el aire que llevaba horas conteniendo.
—Entonces, ¿puedo echarlos?
—No debemos precipitar las cosas. Ser propietario te da derechos importantes, pero la forma de recuperar la posesión depende de las circunstancias concretas y de los derechos que puedan alegar quienes ocupan la vivienda. Vamos a documentar lo sucedido y a determinar el procedimiento adecuado.
Asentí.
No quería convertirme en alguien que resolviera una injusticia cometiendo otra.
Quería recuperar mi casa.
Y quería hacerlo sin regalarle a Héctor una sola oportunidad de presentarse como la víctima.
Mariana abrió otro documento.
—Hay algo más. ¿Tu madre ha realizado pagos relacionados con la hipoteca?
—No. Yo siempre he pagado las mensualidades.
—¿Y Héctor?
—Nunca me ha dado un peso.
La abogada anotó algo.
—¿Le has permitido hacer modificaciones en la vivienda?
—Movió muebles, instaló unas repisas y cambió la distribución de la sala. Nada importante.