Cualquier cambio de posesión tendría que realizarse de forma legal.
Yo estaba dispuesto a escuchar propuestas, pero no iba a firmar una cesión ni a aceptar que la casa fuera de Héctor.
Dos días después, Mariana me llamó.
—Daniel, hay novedades.
Me senté en el borde de la cama.
—¿Qué pasó?
—Hemos recibido una respuesta a nuestra solicitud de información. No existe ninguna transferencia registrada de tu propiedad. Además, la documentación que revisamos no demuestra que Héctor tenga un derecho de propiedad sobre la vivienda.
—¿Y el crédito?
—Estamos esperando información adicional. La nota que encontramos y la documentación que tu madre nos entregó justifican que sigamos investigando, pero todavía no podemos afirmar que haya existido un intento de fraude.
—Entiendo.
—Hay algo más. El abogado de Héctor nos ha solicitado discutir una salida negociada. Su cliente está dispuesto a entregar las llaves y retirar sus pertenencias si acordamos un plazo razonable.