Era el abogado que había gestionado la venta de mi empresa.
Abrí el sobre.
Dentro había una notificación sobre una investigación por fraude financiero.
Leí las primeras líneas.
Y sentí que el mundo se detenía.
La empresa que había comprado mi negocio estaba siendo investigada por utilizar documentos falsificados.
Mi firma aparecía en varias operaciones que yo jamás había autorizado.
Pero lo peor estaba en la última página.
Había una transferencia de ochocientos mil dólares realizada desde una cuenta vinculada a mi antigua empresa.
El beneficiario era Vanessa.
Y la persona que había autorizado la operación llevaba un nombre que me resultaba imposible creer.
Michael Reed.
Levanté lentamente la mirada.
Michael seguía junto a Helena.
—¿Qué significa esto? —pregunté.
Él vio el documento.
Su rostro cambió inmediatamente.
—Daniel, necesito explicártelo.
Sentí un escalofrío.