—Alguien que conoce todos tus secretos.
Sentí un escalofrío.
—¿Quién?
Theo respiró profundamente.
—Alguien que lleva ocho meses esperando que Claire desaparezca.
Me quedé completamente inmóvil.
Ocho meses.
Exactamente el tiempo que llevábamos casados.
—¿Por qué?
Theo guardó silencio.
Después pronunció una frase que hizo que se me detuviera el corazón.
—Porque tu esposa descubrió quién es el verdadero dueño de tu imperio.
Sentí que el mundo se detenía.
—¿Qué estás diciendo?
Theo soltó una carcajada.
—Vincent, ¿nunca te preguntaste por qué Claire aceptó casarse contigo tan rápidamente?
Mi sangre se heló.
—No vuelvas a hablar de ella.
—Pregúntale por su padre.
Me quedé inmóvil.
Claire me había dicho que su padre murió cuando ella tenía dieciséis años.
Un accidente.
Una historia dolorosa que nunca quise obligarla a recordar.
Theo continuó:
—Su padre no murió en un accidente.