—La cámara del garaje de una propiedad vecina registró parte de la llegada de tu coche. Estamos solicitando el resto de las imágenes y revisando otras pruebas.
Me quedé mirando la tableta.
—¿Se puede ver el ataque?
El detective fue cuidadoso.
—No voy a prometerte que encontraremos imágenes completas. Pero tenemos suficiente para continuar investigando y no dependemos únicamente del vídeo del motel.
Asentí lentamente.
Por primera vez, comprendí algo importante.
La grabación podía demostrar que mi padre había estado con otra mujer.
Pero la infidelidad no era el centro del caso.
Lo importante era averiguar qué me había hecho y por qué había intentado recuperar el teléfono.
Y quizá descubrir por qué mi madre estaba tan dispuesta a creerlo a él antes que a mí.
5. La segunda carpeta
El análisis del teléfono reveló una carpeta oculta que no aparecía en la galería habitual.